Hace menos de una semana parecia que el norte de nuestro subcontinente se enfrascaba en forma irreversible en un conflicto armado de graves consecuencias para toda la region. Despues de las incursiones colombianas en territorio ecuatoriano que terminaron con la muerte del segundo jerarca en importancia de las FARC, aparte de los logicos reclamos de Quito, se sumaron las airadas palabras del Presidente Chavez, quien no oculta su simpatia por los insurgentes, y la no muy original decision del Presidente de Nicaragua de cortar relacion con Bogota, producto de este conflicto, pero innegablemente influenciado por el diferendo que sostiene ambos paises por unas islas en el Caribe. El Presidente colombiano y su gobierno trataron de explicar lo sucedido y sus reales motivaciones, pero terminaro echando mas pelos a la sopa, lo que acano en una dura contienda verbal, con insultos y descalificaciones hacia un lado y al otro.
Y asi se llego a la Cumpre de Santo Domingo que reune a los paises miembros del Grupo de Rio, donde el tema acaparo por completo la agenda, y todos los paises hicieron lobby con el fin de abuenar las posturas de los paises confrontados.
Uribe trato de imponer nuevos conceptos al Derecho Internacional al hablar de Soberania Territorial y de Soberania Popular: cuando un pueblo recibe ataques desde tropas ubicadas al otro lado de la frontera, tiene el derecho a defenderse invadiendo ese territorio, porque su soberania popular ha sido violentada. A este tan pobre argumento, El Presidente Correa le respondio que si tenia informacion de movimientos insurgentes colombianos en territorio ecuatoriano, tenia la obligacion de informale para que fueran las propias fuerzas ecuatorianas las que verificaran y repirimieran si fuera veridico.
Correo contrataco diciendo que le parecia al menos curioso que si toda America Latina habia sufrido de ataques de guerrilas al interior de sus sociedades, y que toda Amercia Latina habia mas o menos solucionado ese problema, porque Colombia no habia sido capaz de hacerlo y la situacion actual es la misma que hace MAS DE 40 ANOS. Obviamente Uribe no tiene respuesta a eso.
Llama tambien la atencion la reaccion de Chavez, y junto con el, la del gobierno frances y la de la familia de Ingrid Betancourt: aparentemente el guerrillero al cual eliminaron, era el unico que tenia seria intenciones de devolver a la famosa rehhen, y era cuestion de horas que se produjera su entrega. Esto obviamente lo sabia el gobierno colombiano, y sabiendolo decidio atacar cohartando de una sola vez el proceso largamente preparado.
Al ver en television a un elocuente Uribe, uno pareciera que etsa ante una persona sincera, que realmente siente lo que dice; pero al ver los hechos se da cuenta que su mision es acabar con las FARC, cueste lo que cueste, quede quien quede en el camino, y que para lograr ese objetivo no escatimara esfuerzos ni decisiones. Correa en todo momento mostro coherencia, altura de hombre de estado, reclamando fuertemente por la violacion de soberania y accediendo en pos de la paz, pero sin dejar de hacer sentir su molestia. Asi se mostro al esterchar la mano de un dicharachero Uribe: serio, adusto.
Quine gana en toda esta bravata que termina en caribenos gestos? Uribe gana en la interna de su pais, pero queda con una imagen internacional nada de envidiable. Correa estuvo a la alura de lo que se le pide a un estadista. Chavez tambien hizo lo suyo al despotricar en su apacible programa "Alo Presidente" y despues apaciguar los animos en Republica Dominicana.
Parece que fue un capitulo ams de una novela de Garcia Marquez.
lunes, 10 de marzo de 2008
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